El año 2002 los legisladores chilenos aprobaron el aumento de la velocidad máxima en zonas urbanas, pese a que el mundo iba en otra dirección, según los expertos. Dieciséis años después la Cámara de Diputados dio marcha atrás en esta medida y decidió bajar la velocidad desde los 60 kilómetros por hora actuales hasta los 50 km/h. Con esto, Chile dejó de ser el único país de la OCDE en tener una velocidad máxima urbana mayor a los 50 kilómetros por hora y se espera que esta medida también ayude a disminuir las negras cifras de accidentabilidad y mortalidad en las vías del país.


La reducción de la velocidad máxima urbana - que ya había sido aprobada por el Senado en marzo - recibió 114 votos a favor, 8 en contra y 25 abstenciones de los diputados. Así la norma quedó lista para su promulgación y como es de aplicación inmediata, podría entrar en vigencia en 30 o 60 días más.


La ministra de Transportes, Gloria Hutt, fue una de las primeras en festejar la decisión. “Es un paso importante que permitirá disminuir los accidentes de tránsito y concientizar a las personas de que la velocidad es un factor riesgoso en la conducción`, señaló la secretaria de Estado. Para Alberto Escobar, gerente de Movilidad y Políticas Públicas de Automóvil Club de Chile, “por primera vez, nos estamos haciendo cargo de la principal causa de mortalidad de nuestras calles y carreteras, incluso por sobre el consumo de alcohol”.


Según cifras del ministerio, durante la última década, la velocidad imprudente y pérdida de control del vehículo fue la primera causa de muerte en siniestros de tránsito con 4.454 tallecidos en total. Sólo en 2017, el 28% de las víctimas fatales se debió a velocidad imprudente (419 fallecidos). Por esto, las autoridades de Transportes destacaban ayer que esta reducción de 10 kilómetros por hora podría significar la disminución de alrededor del 25% de las muertes en siniestros viales. 


Respecto a la fiscalización de la velocidad máxima en automovilistas, desde el MTT puntualizaron que se necesita una fiscalización más efectiva que la que se tiene actualmente por lo que impulsarán desde el ministerio una nueva iniciativa. "Estamos promoviendo el centro automatizado de tratamiento de infracciones que permite controlar con medio electrónico, por ejemplo, cámaras instaladas en la vialidad, el uso de la vía y también la velocidad de circulación de los autos", sostuvo Gloría Hutt. La fiscalización de esta medida, hasta el momento, estará a cargo de los municipios y de Carabineros.