El invierno ya llegó, y con él aparece uno de las situaciones de riesgo que puede resultar hasta fatales si un conductor no toma las precauciones necesarias: la temida neblina. Ésta es una condición natural muy difícil de predecir, y por ello es imprescindible tomar todas las precauciones para evitar algún tipo de siniestro vial al conducir.


Este es fenómeno meteorológico se presenta en forma de nubes muy bajas, a nivel del suelo y formadas por partículas de agua muy pequeñas en suspensión, las cuales pueden llegar a reducir nuestra visibilidad, incluso, a menos de 1 kilómetro. Por esta razón, no dejes de tomar en cuenta los siguientes consejos al manejar con neblina:

  • Reduce la velocidad y duplica la distancia con el vehículo que lo antecede para que exista tiempo suficiente para frenar en caso de emergencia. 
  • Por ningún motivo se deben realizar adelantamientos en el caso de que no exista visibilidad suficiente.
  • Hazte visible ante los otros conductores y para ello, verifica que las luces se encuentren encendidas y en perfectas condiciones.
  • No utilices las luces altas, ya que pueden provocar deslumbramiento y un acortamiento del campo visual de los demás usuarios de las vías.
  • Mantén el parabrisas limpio permanentemente, para conservar el mejor nivel de visibilidad que puedas conseguir en momentos de neblina.
  • Si la neblina es muy espesa, es preferible detenerse en un lugar seguro hasta que mejoren las condiciones de visibilidad. En este caso, debes encender los intermitentes de emergencia para que el resto de conductores pueda advertir tu presencia.