Para aquellos que se desplazan en motocicleta tienen claro que el casco es una pieza muy importante en el equipo de seguridad y es el equivalente a la eficiencia que tiene el uso del cinturón de seguridad en los automovilistas. Es el mejor elemento de protección para motociclistas, puesto que protege el órgano más importante, el cerebro. De hecho, su uso disminuye el riesgo y la gravedad de los traumatismos alrededor del 72% y las probabilidades de muerte hasta en un 40%.

Los cascos hay que cuidarlos convenientemente y cambiarlos cada cierto tiempo para que mantengan sus cualidades intactas el día que nos haga falta que funcionen. Para aquellos que se están iniciando en este modo de transporte, siga los siguientes consejos:

  • Escoja el modelo integral, que protege toda la cabeza, barbilla, cara y mandíbula.
  • Privilegie aquellos cascos que estén homologados y certificados, ya que es única garantía que tenemos por parte del fabricante que este dispositivo funcionará correctamente ante un eventual siniestro vial.
  • Los cascos de fibra son más resistentes que los de policarbonato.
  • Escoja aquellos que tengan un interior desmontable, es más fácil lavarlos.
  • Elige la talla correcta y de preferencia, de colores claros para que seas visibles a los demás.
  • Nunca debes comprar un casco de segunda mano y nunca usar un casco ajeno. Se debe cambiar inmediatamente el casco si sufrió un impacto, aun cuando no se vean daños en su exterior.