En las empresas de transporte como en las empresas que tienen operación logística, el costo del consumo de combustible es un dato sumamente relevante a la hora de analizar el resultado operacional de éstas. De acuerdo a datos del IPC del transporte entregado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el costo operacional del consumo de combustible en el sector transporte alcanza aproximadamente el 35%, siendo este el principal costo para este tipo de empresas. Sumado a la relevancia del costo operacional del combustible, también es relevante el impacto ambiental de la operación en el sector transporte, pues cada litro de combustible que quema el motor se traspasa al medio ambiente en formas de gases que afectan al calentamiento global, los cuales se denominan Gases de Efecto Invernadero (GEI). El más conocido de estos es el Dióxido de Carbono o CO2 y se estima que por cada litro de combustible consumido en el transporte aporta entre 1,4 y 1,8 kilos de CO2 al ambiente. 


Dado lo anterior, la importancia de esto radica en que las empresas se están comprometiendo a reducir sus emisiones de CO2 en su operación, dado los compromisos establecidos por los países en el Acuerdo de París, lo cual se debe hacer de manera rigurosa por expertos en temas de operación de transporte y cambio climático.


Con el objetivo de hacer este cálculo de la situación actual, definir medidas de reducción y certificar el impacto medioambiental de los vehículos de trabajo y las dependencias de las empresas, en el área de asesoría y consultoría de Automóvil Club de Chile se trabajan con metodologías internacionales como (IPMVP o GHG Protocol) que permite ayudar a los gestores de flotas a medir sus consumos de combustible y  la huella de carbono que generan. Además de eso también se preparan medidas y planes de acción para reducirla.


Este proyecto, además de analizar y definir la situación de partida de la flota, ofrece herramientas y cursos de formación a los profesionales para que aprendan a establecer los objetivos, indicadores y acciones necesarias para reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero (GEI) y, consecuentemente, los costes operativos y energéticos de su flota de vehículos.


La consultoría que realiza Automóvil Club de Chile identificará la gestión personalizada para la aplicación de las medidas de mejora y formación específica para el cálculo de la huella, entre otros aspectos. Conocer la huella de carbono de las flotas contribuye a mejorar la responsabilidad social y medioambiental de las organizaciones, y a la vez, su divulgación es un elemento clave para concienciar a la sociedad sobre la importancia de incorporar prácticas medioambientales más responsables.